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4.5.10

Mannequin

(Versión en castellano más abajo)


Some day, not too long ago, I made one of my crazy experiments and stood on a shop window to work as a mannequin. I intended to watch people and their behaviour from that point of view, as well as analizing how long it'd take for them to realise that I was real and not a piece of plastic. You'd be shocked by the results.

Anyway, the very reason why I made it was my curiosity about mannequin's souls. They must have some kind of soul to cope with all the superficiality of the world they live in: always surrounded by atrezzo and cynicism, depending on a crazy artist that changes their memories every week. Or maybe this eternal waste of identities takes away all of their uniqueness turning them into the same sheeps that look at them from the other side of the window?



Mannequins are witnesses and victims of our crazes and ductility. They surrender to ages like us, and just like you and me, they die after an apparently perfect, fun and stylish life. How am I supposed to believe that they do not have a soul?

To be true, the more I know about people, the more human mannequins feel to me.

2.5.10

Maniquí

(English version tonight)


Un día, no hace mucho, hice uno de mis experimentos iluminados y me senté en un escaparate para hacer de maniquí. La idea era analizar a la gente de la calle desde esa perspectiva: cómo caminan, qué es lo que atrae su atención, cuánto son capaces de salivar por un bolso... Y por otro, determinar cuánto tarda la gente en descubrir que en vez de un trozo de plástico eres de carne y hueso. Os sorprendería conocer el resultado.

Aunque el verdadero motivo del montaje fue mi curiosidad por el alma que los maniquís albergan bajo la pose rígida del día. Cuesta creer que sean capaces de reflejar toda la superficialidad que caracteriza el mundo en el que viven sin tener algo profundo que ocultar. Rodeados de atrezzo y cinismo, algo de mala leche habrán desarrollado para soportar al escaparatista retorcido que les cambia los recuerdos cada semana. ¿O de tanto usar y tirar identidades han terminado por convertirse definitivamente en clones de las ovejas que los contemplan desde el otro lado del cristal?


Los maniquís son víctima y testimonio de nuestras neuras y nuestra ductilidad. Sucumben como nosotros al paso del tiempo y, al igual que tú y que yo, mueren después de una existencia aparentemente perfecta y divertida, llena de estilo y posados. ¿De verdad me tengo que creer que no tienen alma?

La verdad, cuanto más conozco a las personas más humanos me parecen los maniquís.